A 3.226 días de su detención, el capitán Juan Carlos Caguaripano continúa privado de libertad en Venezuela, convirtiéndose en uno de los casos más emblemáticos de persecución política contra militares disidentes.

Familiares, amigos y defensores de los derechos humanos denuncian que Caguaripano ha permanecido durante años bajo condiciones que han sido cuestionadas por diversas organizaciones nacionales e internacionales, mientras continúa alejado de sus seres queridos.
El oficial fue detenido en 2017,tras liderar una acción militar contra el régimen de Nicolás Maduro, desde entonces, su caso ha sido señalado por sectores de la oposición y organizaciones de derechos humanos como un ejemplo de la utilización del sistema judicial para castigar la disidencia política.
A más de ocho años de su encarcelamiento, se renueva el llamado a las autoridades venezolanas para que garanticen el respeto al debido proceso, los derechos humanos y revisen la situación de todos los presos políticos y militares detenidos por motivos políticos.
La exigencia sigue siendo la misma: libertad para el capitán Juan Carlos Caguaripano y para todos los presos políticos en Venezuela.














