
El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció públicamente el fallecimiento de Víctor Alfonso Rivero, quien se encontraba privado de libertad en el Centro de Formación Hombre Nuevo, ubicado en Carúpano, estado Sucre. Con este deceso, ya suman 21 los reclusos fallecidos bajo custodia del Estado desde el pasado mes de abril. Desatención médica: la causa recurrente de acuerdo con la organización defensora de derechos humanos, esta alarmante acumulación de muertes no responde a hechos aislados, sino a una crisis estructural dentro de los recintos penitenciarios.

El OVP enfatizó que los fallecimientos están directamente vinculados a:
La falta crónica de atención médica. Retrasos injustificados en los traslados hospitalarios. Condiciones de reclusión incompatibles con la dignidad humana.
Familiares asumen el rol del Estado
La ONG alertó que el colapso del sistema ha obligado a los familiares de los internos a costear y proveer insumos básicos que legalmente corresponden a las autoridades, tales como medicamentos, alimentos y material médico.
> “¿Cuántas muertes más deben ocurrir para que se reconozca la emergencia humanitaria en cárceles y calabozos policiales?”, cuestionó el OVP mediante un comunicado oficial.
El llamado internacional
El observatorio recordó que, según los lineamientos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el Estado venezolano es el garante constitucional de la vida, integridad y salud de la población reclusa.“La pena de muerte está prohibida en Venezuela, pero el abandono, la indiferencia y la desatención siguen produciendo el mismo resultado”, sentenció la organización, exigiendo una intervención urgente de las autoridades nacionales y un seguimiento estricto por parte de los mecanismos internacionales de protección de DDHH.














